el Gobierno acelera las negociaciones y busca los votos clave para sancionarla en febrero

El gobierno de Javier Milei puso en marcha la cuenta regresiva para avanzar con la reforma laboral, uno de los proyectos centrales de su agenda legislativa. El objetivo oficial es sancionar la ley en febrero, durante el segundo tramo de las sesiones extraordinarias, mientras se intensifican las negociaciones políticas para reunir los votos necesarios tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.

Si bien las instancias formales comenzarán la próxima semana —con una reunión de la mesa política para definir la estrategia legislativa y el trabajo de una comisión técnica en el Senado que analizará observaciones de la CGT y entidades empresarias—, los contactos informales con gobernadores y legisladores ya están en marcha.

En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, inició una ronda de reuniones con mandatarios provinciales y ya visitó Chubut, con próximas escalas previstas en Mendoza, San Juan, San Luis y Chaco. En paralelo, Patricia Bullrich y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, trabajan en la construcción de consensos en ambas cámaras. La propia Bullrich admitió que el dictamen aprobado a fines del año pasado podría sufrir modificaciones para alcanzar las mayorías necesarias, tal como ocurrió con la Ley Bases.

Optimismo oficial y rol central de los gobernadores
En la Casa Rosada consideran que el escenario es favorable, especialmente en el Senado, donde el oficialismo parte de una base de 21 votos afirmativos y necesita sumar otros 16 para alcanzar el quórum. La estrategia apunta a sumar apoyos del radicalismo y de legisladores que responden directamente a gobernadores, quienes vuelven a ocupar un rol clave, como ocurrió con el Presupuesto 2026 y la ley de Inocencia Fiscal.

Entre los votos en disputa se cuentan diez senadores radicales, algunos alineados a mandatarios provinciales y otros denominados “sin techo”, además de legisladores de fuerzas provinciales y peronismos no alineados. Varias de estas figuras ya acompañaron al oficialismo en votaciones clave durante 2025, lo que alimenta el optimismo libertario.

No fue casual, señalan en el Congreso, que la primera parada de Santilli haya sido Chubut, donde el gobernador Ignacio Torres tiene influencia sobre dos votos decisivos. También aparecen como clave los respaldos de Salta, Misiones, Catamarca, Tucumán, Neuquén y Santa Cruz, provincias con las que el Gobierno viene construyendo una relación de cooperación política y fiscal.

Resistencias y negociación fiscal

Pese al clima favorable, las resistencias más fuertes surgen en torno al capítulo tributario de la reforma. Gobernadores tanto aliados como opositores advierten que los cambios propuestos implicarían una pérdida de más de $1 billón en recursos coparticipables, con impacto directo en las finanzas provinciales. Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe serían las jurisdicciones más afectadas.

Además, la iniciativa contempla la eliminación de impuestos a seguros, servicios de telefonía celular y satelital, objetos suntuarios y vehículos, lo que desde sectores opositores es señalado como una reforma tributaria encubierta que perjudica a las provincias. En ese punto, admiten en el oficialismo, se jugará gran parte de la negociación final.

El desafío en Diputados
En la Cámara de Diputados, el panorama es más ajustado. El oficialismo cuenta con 95 votos propios, a los que se suman 12 del PRO y 2 del MID, quedando a 20 voluntades del quórum de 129. Esos apoyos, nuevamente, deberán provenir en su mayoría de bloques provinciales y gobernadores.

Tucumán y Catamarca podrían aportar los primeros respaldos, mientras que Misiones y Salta aparecen como aliados probables. También son decisivos los votos de San Juan, Neuquén, Santa Cruz y San Luis, junto a un grupo de legisladores del radicalismo, que ya había impulsado una reforma laboral propia durante el debate de la Ley Bases.

Desde la UCR confirmaron que están analizando posibles cambios al proyecto, en una señal de que las negociaciones continúan abiertas.
Febrero, mes decisivo

Con un escenario legislativo dinámico y negociaciones en pleno desarrollo, el Gobierno apuesta a cerrar acuerdos en las próximas semanas. El resultado final dependerá de cuánto esté dispuesto a ceder el oficialismo en materia tributaria, el punto más sensible para las provincias y el factor que podría inclinar la balanza en el Congreso.



Fuente: www.lavozdejujuy.com

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